Presentación de la campaña europea por la liberación de los presos políticos en Colombia

Presentación

 

 

Plantón nacional e internacional en defensa de la oposición política y del pensamiento crítico en Colombia

 

En octubre y noviembre 2009, visita Europa, una importante delegación colombiana compuesta por :

  • Martín Sandoval : Defensor de derechos humanos en el departamento de Arauca, recientemente liberado.
  • Ramiro Orjuela : Abogado de derechos humanos.
  • Alberto Vanegas : Sindicalista del magisterio, miembro del comité ejecutivo de la CUT, encargado de derechos humanos.

Esta comitiva se encuentra invitada para el lanzamiento de una campaña para exigir la liberación de los 7500 presos políticos en Colombia, muchos de ellos son dirigentes sindicales, sociales, estudiantiles o bien, simples obreros, campesinos, indígenas y estudiantes.

Es una práctica habitual en Colombia que los dirigentes públicos sean acusados de graves delitos como terrorismo, pertenencia a grupos armados, etc. Acusados con falsas pruebas muchos son condenados y otros son liberados tras permanecer desde meses hasta varios años en prisión. Acusados permanentemente, los dirigentes aunque sean liberados más tarde, ya han pasado una temporada en prisión y las familias como las organizaciones se encuentran afectadas o desorganizadas.

La situación de los derechos humanos en Colombia es critica. Bajo el gobierno de Alvaro Uribe a las atrocidades ya condenadas por Naciones Unidas, la Corte Interamericana de Derechos Humanos y otras instancias, se suman ahora los llamados « falsos positivos » que son inocentes asesinados por el ejército y que son presentados como guerilleros dados de baja en combate, en realidad esas personas les ofrecieron trabajo en el campo y cuando llegaban a la cita eran asesinados vilmente. Antes las últimas movilizaciones nacionales de los indígenas, el estado ha respondido con el asesinato de dirigentes. Como Edilberto Imbachi Mutumbajoy de la etnia Inga, asesinado el 2 de agosto 2009, en la región se realizan prospecciones mineras o el caso del asesinato por el ejército de Edwin Legarda, esposo de la dirigente campesina Aída Quilcué que encabezó la minga indígena que conmovió al país en diciembre 2008. Esta es la realidad que viven la mayoría de los colombianos y esa es la realidad que aspiran a cambiar para hacer de Colombia, un país más amable y acogedor.

¿Por qué una campaña para liberar los presos políticos ?

La crisis económica golpea duramente a la población, mientras la oposición a la instalación de bases norteamericanas crece, Uribe intenta una nueva reelección para ello, debe modificar la Constitución, y todo a pesar que decenas de diputados de su tendencia, se encuentran procesados por colusión con los narcotraficantes y paramilitares. Representantes « democráticamente » elegidos por el voto forzado de la población bajo el chantaje de represalias. La alianza con los poderosos jefes de paramilitares y mafiosos, es la que permitió la propia elección del presidente Uribe. Así consta en el proceso de la llamada « Para-política » (« Para » por paramilitares).

Entonces, la situación se encuentra en el medio de múltiples tensiones : entre las tensiones con sus vecinos por las proyectadas bases norteamericanas, la crisis económica, la reelección forzada de Uribe. Esa dinámica vaa afectar aún más a los derechos fundamentales de la población y se arriesga que los pocos derechos democráticos aunque limitados, pero existentes, sean conculdados definitivamente. Lo mismo con las conquistas sociales y los derechos sindicales.

Para evitar el aniquilamiento de la oposición social y política al gobierno neoliberal y represivo de Uribe, es necesario apoyarles en Europa. Para que los 7000 presos actuales no se conviertan en 70 000 o más, es ahora que hay que actuar. Con la misma imperiosa necesidad, debemos defender una salida política al conflicto colombiano. La continuación y el redoblamiento de la guerra no es una solución. El país aspira a la paz y también a la justicia, sin justicia no podrá haber paz.

Por la campaña en Bélgica,
Ligia Uribe

 

 

Memoria del Festival Internacional de Poesía de Medellín.

MARCOS ANA Nació en Aleonada, una pequeña aldea de Salamanca, en 1920, en el seno de una familia pobre de jornaleros del campo. Su vida ha estado marcada por una pasión constante en defensa de los oprimidos y desheredados y una entrega absoluta a su ideal comunista. Desde su primera juventud, luchó del lado republicano, durante la guerra civil española. Al terminar ésta, en 1939, fue detenido, junto a millares de demócratas, y condenado a muerte. Permaneció encarcelado durante 23 años ininterrumpidos: toda su juventud y la mitad de su vida. En esa Universidad dolorosa escribió los poemas que traspasaron las cárceles y llevaron su nombre a través del mundo, contribuyendo a desencadenar una campaña de solidaridad en su favor. Fue uno de los primeros presos políticos españoles defendidos por Amnistía Internacional. Al ser liberado en 1961, Marcos Ana recorrió Europa y gran parte de América, siendo recibido en Parlamentos, Universidades y centenares de concentraciones populares, promoviendo y organizando la solidaridad con los presos políticos y sus familias y denunciando las prácticas fascistas que, por entonces, se realizaban en España. Fundió y dirigió en París, hasta el final de la dictadura franquista, el Centro de Información y solidaridad con España (CISE), que presidió Picasso. Apoyado por personalidades de la cultura y la política europeas, este Centro organizó la defensa de los derechos humano, la acción por la Amnistía general y la ayuda moral y material a todas las víctimas de la represión política. Marcos Ana leyó sus poemas en desarrollo del XVIII Festival Internacional de Poesía que anualmente se celebra en Medellín.

 

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