Bruselas, 7 de octubre de 2009: el 1 de octubre a las 20:30 frente a la entrada principal del Hospital San Jerónimo de la ciudad de Montería - Departamento de Córdoba, unos sicarios hirieron gravemente a Mario Montes de Oca Anaya y asesinaron al compañero Alberto Luis Pastrana Soto, que lo acompañaba en el momento de los hechos. Estos crímenes muestran una vez más que no mejora la suerte de los sindicalistas en Colombia donde existe una política sistemática de violencia contra el movimiento sindical.
Montes de Oca Anaya -dirigente de la Subdirectiva de la Asociación de Maestros de Córdoba "ADEMACOR" y abogado representante de los desplazados- recibió tres impactos de bala y hoy se encuentra en una clí¬nica de la ciudad de Montería. Como en tantos otros casos de asesinatos de sindicalistas, ya se habían hecho las denuncias de amenazas de muerte contra el educador, sin que las autoridades hicieran nada al respecto. Mario es hermano de Boris Montes de Oca, miembro del Comité Ejecutivo Nacional de la CUT y Director del Departamento de Relaciones Laborales y Negociación Colectiva.
Entrevista con Luis Saavedra, activista ecuatoriano, Coalición NO A LAS BASES.
Articulo del 24/09/2009 en l'Humanité
En la página de oilwatchsudamerica.org : Mapas de Colombia
Colombia: Un país productor de petroleo que cuenta ?
Colombia frena la realización de mecanismos de seguridad regionales
Bruselas, 4 de septiembre de 2009: otros dos asesinatos de sindicalistas tuvieron lugar en Colombia esta semana, el de GUSTAVO GÓMEZ y el de MAURICIO ANTONIO MONSALVE VÁSQUEZ con lo que ya suman 27 sindicalistas asesinados en Colombia desde enero de 2009. El movimiento sindical insta a las autoridades a tomar todas las medidas necesarias para acabar con esta masacre.
El 21 de agosto, desconocidos llegaron a la casa de Gustavo Gómez trabajador de Nestlé- Comestibles la Rosa S.A. y afiliado de SINALTRAINAL, le tocaron a la puerta y cuando abrió, le propinaron 10 disparos con arma de fuego. Falleció horas más tarde.
Este crimen se produce en momentos en que Sinaltrainal ha presentado un pliego de Peticiones a la empresa Nestlé Purina PetCare de Colombia S.A..
En los últimos meses, la que supone ser la democracia más estable de América Latina ha presenciado un sinnúmero de debates, señalamientos y determinaciones de gran relevancia. La interrupción de la liberación unilateral de los secuestrados por parte del Gobierno, así como la apertura de las investigaciones de la llamada ‘Farc-política’, pretende negar el centro del problema al desconocer el carácter político de las Farc, lo que entorpece la resolución integral del conflicto.
Liberación en pausa
El pasado 16 de abril, la guerrilla de las Farc anunció su disposición para liberar unilateralmente el cabo Pablo Emilio Moncayo, al soldado profesional Josué Daniel Calvo Sánchez y, adicionalmente, la entrega de los restos del capitán Julián Guevara. Sin embargo, el cálculo político del presidente Álvaro Uribe ha alargado el cautiverio de los secuestrados, porque según afirmó: “No vamos a permitir que la liberación de unos compatriotas secuestrados, que nunca debieron estar secuestrados, que han sido torturados durante una década o más, se convierta en un festín politiquero del terrorismo”2 .
La acción criminal tenía como objetivo la mujer de un indígena Awá que fue asesinado el 23 de mayo por el Ejército Nacional. Esta mujer era testigo presencial de los hechos: “estamos convencidos de que esta masacre tenía el propósito de eliminar a esta mujer, denunció Oscar en la entrevista que aquí compartimos“.
Por lo menos 180 indígenas Awá, desde el mes de marzo aún permanecen hacinados y con poca asistencia de Acción Social en el predio El Verde del resguardo del Gran Sábalo, por la masacre de 12 indígenas en la comunidad de Tortugaña – Telembí. Hecho que permanece impune.
Mientras esto sucede, hoy se conoció una nueva masacre, que llena de dolor y rabia a las comunidades indígenas. El miércoles 26 de agosto, en el Resguardo indígena Gran Rosario del municipio de Tumaco, a eso de las 5:00 de la mañana, hombres encapuchados y con prendas de uso exclusivo de las fuerzas militares ingresaron a la comunidad y dispararon indiscriminadamente contra la casa de una familia Awá.
Leer articulo del 21/08/2009 en l'Humanité